Me miró y me dijo que había escuchado en la radio una frase que le había gustado mucho, le pregunté cual? y me la soltó con una naturalidad que me dejó sin palabras:

"Si a los hombres les falta el pan, no es porque a Dios le falte el trigo,
sino porque a los hombres les falta amor"

Me lo dijo hace casi quince años y el eco de sus palabras sigue resonando en mi vida.