
Me miró y me dijo que había escuchado en la radio una frase que le había gustado mucho, le pregunté cual? y me la soltó con una naturalidad que me dejó sin palabras:
"Si a los hombres les falta el pan, no es porque a Dios le falte el trigo,
sino porque a los hombres les falta amor"
Me lo dijo hace casi quince años y el eco de sus palabras sigue resonando en mi vida.


Vaya niña, creo que yo también voy a recordar la frasecita...
Te agarré!!!!!!!!!! este post fué pensado especialmente para tí, tu extraordinaria sensibilidad seguramente te haría valorar estas hermosas palabras. ;)
Es probable que se tratara de la misma inmensidad de Dios, que no quiere que seamos "hombres faltos de amor".
Saludos.
Que gran verdad...
1bs!!